Raúl de la Cerda (1988) es un diseñador interdisciplinario mexicano cuyo trabajo se sitúa en la intersección entre objeto, espacio y concepto. Su práctica explora el diseño como un lenguaje cultural, donde la materia, la memoria y el contexto dialogan para crear piezas que trascienden la función y se convierten en experiencia.
Es fundador de Barón y Vicario, Casa Rosa Polanco y Estudio De La Cerda, plataformas desde las cuales desarrolla proyectos que vinculan arte, diseño, interiorismo y dirección creativa, consolidando un ecosistema propio de producción, exhibición y pensamiento contemporáneo.
Su obra ha sido exhibida en algunos de los foros más relevantes del diseño a nivel global, incluyendo Salone del Mobile y Salone Satellite en Milán, London Design Festival, Dutch Design Week, Tokyo Biennale, Spazio Rossana Orlandi, Zona Maco y Design Week México, entre otros.
En 2015 fue nombrado por Wallpaper Magazine como “One of The World’s Hottest New Talents in Design”, y en 2019 se convirtió en el primer latinoamericano en recibir el reconocimiento “World Youth Designer” por la Guangzhou Design Week en China.
Su trabajo ha sido publicado en medios internacionales como Dezeen, Architectural Digest, Elle Decor, Frame, Domus, Monocle, The Architect’s Newspaper y Forbes, entre otros. Ha colaborado con marcas globales como Louis Vuitton, Starbucks, Grey Goose, Audi y Bombay Sapphire, desarrollando proyectos donde el diseño funciona como puente entre identidad, narrativa y experiencia.
Formado en México, París y Madrid, Raúl ha construido una visión propia del diseño basada en la investigación conceptual, el respeto por la identidad de cada proyecto y una búsqueda constante por generar propuestas relevantes para su tiempo.
Su lenguaje material regresa al origen: madera, piedra y metal. Le interesa la honestidad de los procesos, la expresión directa de la materia y la reducción formal como gesto esencial. Sus piezas no se ocultan bajo artificios; revelan estructura, textura y carácter.
Su principal fuente de inspiración es la vida misma: la curiosidad permanente, los viajes, el arte, las personas que lo rodean, su familia y, de manera profunda, México — su historia, su energía y su riqueza cultural. Desde ahí, su trabajo propone una mirada contemporánea con raíces claras, donde cada proyecto es una oportunidad para hacer algo verdaderamente diferente.
